martes, 5 de octubre de 2010
viernes, 10 de septiembre de 2010
Sticky note
No hacer cosas rutinarias para luego sentirse estancado.Pero lo que es especial no puede ser rutina.
Mantener la Naturaleza viva rutinariamente, amigarse con lo concreto y la Tierra.
Y cuando las técnicas sean desarrolladas y la rutina refinada, todo será percibido como lo que es: Especial.
jueves, 9 de septiembre de 2010
Sticky note
No quedarse en la potencialidad pura de un hecho material*. La potencialidad pura debe usarse para el presente inmediato donde tal vez ese hecho material sea imposible**. Entonces: paciencia y foco; magia en el presente. Concreción.
* (esto sería lo opuesto a un acontecimiento abstracto. Un hecho material sería un recuerdo, para atrás, o un posible futuro imaginado, para adelante. El perder la abstracción mata la magia.)
** (esta aplicación en el presente enfoca el poder de la potencialidad pura y lo convierte en Realidad)
viernes, 30 de julio de 2010
Intensidad
Veía la película I love you Phillip Morris y en un momento caí en la cuenta de que no la estaba disfrutando... porque me estaba identificando con el protagonista. Sí, ya sé, hay un chiste fácil acá porque el protagonista es homosexual, pero no, no me siento identificado con esa parte ni con la otra parte, la de estafador. Por eso fue de hecho que en un momento me tuve que preguntar por qué me estaba identificando, si no me siento ni homosexual ni estafador... y creo que lo que me lo causaba era que más allá de esas cualidades superficiales del personaje (aparentemente basado en una persona real), es una persona deseosa de intensidad.
Y es que en una parte de la película se suceden muchas situaciones donde el protagonista está a punto de que lo descubran, y los nervios me invadían, jajaja. Sí. Es parecido en cierta forma al protagonista de Catch me if you can, es de esa gente que vino al mundo aparentemente para burlar al sistema. El punto es que preguntándome por qué seguía con ese estilo de vida, cuando ya tenía suficiente para estar cómodo, caí en la cuenta que no se trataba de conseguir dinero, lujos, comodidad... el protagonista es adicto a la intensidad. Y se puede ver en los ojos de Jim (que no deja de sorprenderme como actor) eso en esos instantes en los que su personaje realmente no sabe cómo salir de donde está. Un trabajo increíble.
Curiosamente al terminar de verla me cruzo con este video. Entonces entendí que había entrado en la frecuencia. Es muy útil estar atento a las comunmente denominadas "coincidencias", porque no son más que avisos de la frecuencia en la que uno se encuentra. Y tras ver el video me invadieron las ganas de volver a entrenar. Me doy cuenta que abandoné mucho a mi cuerpo este año y no me parece bien. Recuerdo cuando semana tras semana lograba alcanzar un mínimo de elongación más y el placer fluía por mis venas cuando me estiraba, con el cuerpo entrado en calor y agitado. Extraño la euforia que me visitaba cuando salía de las clases de acrobacia a la mañana en Redes. Los días que iba tenían otro color.
Me doy cuenta cada vez más de cuánto quiero y necesito vivir la intensidad, y qué tan poca estoy sacando de mis actuales hábitos. Esto es bueno, porque me permite empezar a modificarlos. Y, oh casualidad, otra coincidencia. Hablo de modificar hábitos cuando estoy a horas de la mudanza de mi madre, y es que sin duda vivir con mi hermano me traerá cambios a mi rutina. Más trabajo, más responsabilidades. Me encanta. Por primera vez vivo el paso del tiempo como vitalidad pura. Siempre le temí a la muerte y ya le he dedicado tiempo de reflexión a eso que me llevó a considerar que mi poco compromiso con la vida parte de este miedo. Y hoy, que estoy por empezar una etapa totalmente nueva, no me podría sentir más vivo.
Solo recuerdo otro cambio de etapa que me resultó tan grande como este y fue el dejar la secundaria, y si bien no puedo revivir exactamente cómo me sentí en ese momento, no recuerdo este entusiasmo (y supongo que lo recordaría si lo hubiera sentido). Está bien, supongo que tenía mis miedos (si bien recuerdo haber transcurrido ese pasaje muy contento).
Pero esto es totalmente... fascinante. Es un momento donde mire por donde mire se abren abanicos infinitos de promesas de aventuras por vivir. Y cuando caigo en esta realidad... la recuerdo a ella. Creo que es la primera vez en este blog que uso esta palabra a futuro y no a pasado. La primera vez que no me refiero a alguien que fue sino a alguien que tal vez sea. Lo cual me recuerda una entrada que se me había ocurrido escribir en mi último cumpleaños, el cual ya pasó hace varios meses... y dejé pasar la oportunidad, pero no quiero dejar de mencionarlo, porque era una idea que me había simpatizado mucho y por haber pasado la oportunidad nunca encontré un espacio para ella. Esta era la siguiente... En mi cumpleaños, mientras estaba parado en el laburo, aburriéndome como siempre pero esa vez más contento de lo usual porque empezaba mi nueva vuelta al Sol, recibí un llamado de mi prima astróloga. Esta me llamaba para desearme un buen año, pero como era de esperarse... terminamos hablando de astrología. Ella me preguntó si había chusmeado algo y cuando le dije que todavía no se puso a ver en su computadora rápidamente algo. A los segundos gritó "¡Ay, Puni! (sí, me llama Puni) ¡Te enamorás este año!". Yo reí. Me causó mucha gracia la noticia y la forma en que lo dijo. Pero me alegré. Era una linda noticia. Ese día se me ocurrió escribirle una carta a mi futura enamorada. Era una idea que me atraía porque nunca le había escrito a alguien que todavía no había conocido. Hubiera puesto algo así como "me encantan tus rulos y cómo cae el pelo lacio por tus hombros", o sea, mi idea era escribir totalmente indefinidamente, escribir sin limitar las infinitas posibilidades de quien aparecería en mi vida.
Pero nunca escribí la entrada. Supongo en parte colgué por las antiguas Condiciones de Servicio de este blog, que me obligaban a pensar mucho más cada palabra, absurda y obsesivamente limitando mi expresión y magia (sí, se siente bien haber hecho ese cambio, siento que reclamé este espacio para una parte de mi mucho más interesante). Sea como sea, al poco tiempo pasó lo que pasó con la chica que me gustaba hace un año y en ese momento sentía que la predicción de mi prima se había cumplido... pero algo no me cerraba... Cuando ella me había dicho eso yo pensé y sentí que sería alguien nuevo... Pero bueno, ella no habló de alguien nuevo o viejo así que podía ser, y así lo entendí. La persona había aparecido (si bien ya venía estando...) y si bien me había ido de viaje por un mes, en mi retorno empezaría una linda historia.
Pero entonce pasó lo que también pasó, jajaja. Y en el momento no lo noté por la mezcolanza de sensaciones, sentires, ideas y vivencias, pero ahora me doy cuenta que me angustiaba un poco la incertidumbre (y es que requiere mucha madurez incursionar en la estructura del Destino, ahora lo entiendo, y reconozco la cautela y respeto que se necesitan). No entendía bien qué había pasado, qué se suponía que pase, y no, no lo digo de un modo determinista que me lave las manos de mis responsabilidades. Pero dentro de las corrientes de energías que nos hacen bailar estaba perdiéndome en mis propios pasos...
Pero, una vez más, como siempre, como es esta vida increíble que nos toca vivir, uno se vuelve a encontrar, ¿no? Y en el camino puede hasta que encuentre más gente maravillosa. En mi caso una de esas personas tiene una forma sensual y delicada, con pelo que una vez lució un flequillo pero que sin duda se ve mejor en su estado natural y salvaje. Una persona que habla de números cuando yo de astros, con quien me entiendo y siento entender. Persona que sin siquiera conocer en persona aún me acelera el corazón de pensar en ella. Y qué curioso rumbo tomó esta entrada. No era mi idea hablar de esto, sino expresar mi deseo de intensidad. Pero... ¿no es todo esto parte de la solución? ¿Qué tan productivo hubiera sido escribir sobre lo que quiero en comparación de lo productivo de escribir sobre lo que estoy logrando?
Estas preguntas me hacen reveer qué tanto me expreso hacia el pasado en vez de hacia el futuro. Es hora de cambiar de dirección. Y de expresarme más seguido también.
lunes, 5 de julio de 2010
Diálogo
- Tengo miedo de estar repitiendo los mismos errores del pasado, otra vez.
- ¿Estás seguro que es miedo a repetir errores y no miedo a que los resultados sean los parecidos?
- Puede ser, sí, supongo que sí. Porque la verdad es que aún no cometiendo los mismos errores nada me garantiza los resultados que yo quiero. Podría pasarme lo mismo de la última vez.
- Podría, y podría pasar algo diferente. Podría incluso pasar lo que estás esperando. Y también podría que al ocurrir eso no fuera lo que imaginaste. Todo podría, pero solo una cosa será. Y vas a tener que esperar para descubrir eso.
- Sí, lo sé. Gracias.
- De nada :)
...
- Che, te diste cuenta que ya es diferente, ¿no?
- ¿Por lo de que es imposible que sea igual a lo pasado porque no es la misma persona y blabla?
- Sí, y porque vos ya no sos la misma persona de antes.
- Sí, estaba pensando en lo mismo.
lunes, 21 de junio de 2010
Cambio en las Condiciones de Servicio del blog Puniverso
De ahora en más este blog deja de ser una herramienta de expresión y de sociabilización por medio de la Sincronía virtual para convertirse en una herramienta de autoexpresión y de autoreafirmación por medio de hechicería de las palabras con las esporádicas posibilidades de sociabilización que la Sincronía virtual elija brindarme.
No se permitirán más intentos de llamar la atención del público que partan de la propia impaciencia del autor ni obsesivas búsquedas de aprobación para apaciguar las inseguridades del mismo. El espacio aquí propuesto queda reservado solo para uso personal del autor, con salida al mundo para no limitar a la Sincronía y que pueda proponer creativas y divertidas situaciones y posibilidades cuando sea conveniente. Para todo lo demás el autor deberá abrirse un nuevo blog o CREAR SU PÁGINA PERSONAL DE UNA VEZ POR TODAS.
Estamos trabajando para traerme un mejor servicio. Desde ya muchas gracias.
Atte.,
La Administración.
domingo, 30 de mayo de 2010
Qué bonito fin del mundo
No es la primera vez que sueño con el apocalipsis. Ya me ha encontrado en otras tantas noches y lo he tenido que enfrentar. Esta vez fue en una forma más profética ya que por lo general suele ser repentino o inesperado. Supongo que era el año 2012 porque esta vez lo "esperábamos". Graciosamente el dj Mettanoia-Godha había organizado una rave para ese momento y creo que estaba yendo a ella cuando se acercaba el momento del juicio final porque no recuerdo haber estado mucho en la fiesta hasta notar una luz en el cielo que indicaba que faltaban pocos minutos. La incertidumbre reinaba en el ambiente por lo que no creo que nadie supiera muy certeramente qué era, aunque la posibilidad de que fuera un meteorito predominaba.
Bueno, acá empieza el flash (ponele, jajaja):
Alguien disponía de una especie de trineo volador (o tal vez era una suerte de trencito, pero no era muy grande y era de madera) y nos invitaba a subir para dar un paseo y tener una mejor vista del "espectáculo". La fiesta era en la ciudad por lo que no teníamos buen panorama desde donde estábamos. Subí junto a otros pero eramos demasiados o era poco diestro el conductor porque ascendimos unos pocos metros y el vehículo empezó a temblar y terminó por caer, volcando y obligando a cada uno a hacer uso de sus destrezas. Recuerdo haber caído dentro de todo bien porque no me hice daño y miré al cielo.
La luz era cada vez más nítida y se empezaba a poder distinguir dónde caería. No parecía ser muy lejos por lo que empecé a correr hacia allá. En ese momento, mientras corría por las calles de lo que podrían ser los alrededores de la Capital Federal, me invadió cierta tristeza. Hasta el momento no había tenido posibilidad de ponerme introspectivo por toda la euforia general (tanto por parte de los ansiosos creyentes esperanzados como de los escépticos desesperados y los equilibristas que bailaban en el medio de ambos bandos). Pero en ese momento de soledad me di cuenta que si bien tenía cierto miedo (porque aún no siendo seguro que el evento próximo implicaría muerte por supuesto que el que fuera una posibilidad me asustaba) era más tristeza lo que sentía, me daba pena lo que pudiera ocurrir, o tal vez me daba pena preguntarme si se pudiera haber evitado.
Sea como sea tenía curiosidad y no me iba a perder semejante acontecimiento. Mientras corría entendí qué estaba cayendo. No era un meteorito, era un pedazo de chatarra, parecía una locomotora o algo por el estilo. ¿Eso era todo? No podía ser... Este momento estaba señalado como definitivo. No podía ser un simple pedazo de chatarra espacial.
No pude llegar a destino antes de que viera al objeto metálico, oxidado y prendido fuego, atravesar el cielo sobre mi cabeza y caer a pocas cuadras de ahí. Oí el ruido del impacto y mis músculos se tensionaron aún más. Corrí para llegar y descubrir qué estaba pasando y entonces... me desperté.
Bueno, acá empieza el flash (ponele, jajaja):
Alguien disponía de una especie de trineo volador (o tal vez era una suerte de trencito, pero no era muy grande y era de madera) y nos invitaba a subir para dar un paseo y tener una mejor vista del "espectáculo". La fiesta era en la ciudad por lo que no teníamos buen panorama desde donde estábamos. Subí junto a otros pero eramos demasiados o era poco diestro el conductor porque ascendimos unos pocos metros y el vehículo empezó a temblar y terminó por caer, volcando y obligando a cada uno a hacer uso de sus destrezas. Recuerdo haber caído dentro de todo bien porque no me hice daño y miré al cielo.
La luz era cada vez más nítida y se empezaba a poder distinguir dónde caería. No parecía ser muy lejos por lo que empecé a correr hacia allá. En ese momento, mientras corría por las calles de lo que podrían ser los alrededores de la Capital Federal, me invadió cierta tristeza. Hasta el momento no había tenido posibilidad de ponerme introspectivo por toda la euforia general (tanto por parte de los ansiosos creyentes esperanzados como de los escépticos desesperados y los equilibristas que bailaban en el medio de ambos bandos). Pero en ese momento de soledad me di cuenta que si bien tenía cierto miedo (porque aún no siendo seguro que el evento próximo implicaría muerte por supuesto que el que fuera una posibilidad me asustaba) era más tristeza lo que sentía, me daba pena lo que pudiera ocurrir, o tal vez me daba pena preguntarme si se pudiera haber evitado.
Sea como sea tenía curiosidad y no me iba a perder semejante acontecimiento. Mientras corría entendí qué estaba cayendo. No era un meteorito, era un pedazo de chatarra, parecía una locomotora o algo por el estilo. ¿Eso era todo? No podía ser... Este momento estaba señalado como definitivo. No podía ser un simple pedazo de chatarra espacial.
No pude llegar a destino antes de que viera al objeto metálico, oxidado y prendido fuego, atravesar el cielo sobre mi cabeza y caer a pocas cuadras de ahí. Oí el ruido del impacto y mis músculos se tensionaron aún más. Corrí para llegar y descubrir qué estaba pasando y entonces... me desperté.
sábado, 29 de mayo de 2010
ॐ
Este espacio será mi santuario. Estas palabras serán mi mantra personal. Cuando esté débil las leeré para recordar el equilibrio y la armonía, la belleza y la inspiración brindada por otros, para recordar las sonrisas y las miradas, los mimos y el afecto, el calor y el vértigo, la aventura y la emoción, el arte y la grandeza (que nos hace sentir tan minúsculamente gigantes), los colores y la luz, la música y el movimiento, los sonidos y la magia, los sabores y las texturas. Porque la vida es un regalo maravilloso que quiero agradecer expresándome, permitiéndome equivocarme, perdonándome por ello y alentándome a volver a intentarlo, creando y compartiendo. Este será mi mantra para los momentos en los que me sienta abrumado y pierda la fé en mi mismo. Estas serán las palabras que me ayuden a recordar para perder el miedo y ganar la confianza, para volverme a levantar y seguir.
sábado, 8 de mayo de 2010
Abrazo
Nuevamente del Otro Lado, me encuentro con ella. Me la cruzo en el cumpleaños de alguna imaginaria amiga que tendríamos en común. La evito durante la noche. No tengo nada que compartir con ella. Ocurren cosas, cosas insólitas. Estando en el jardín frontal de una casa somos testigos de locuras que pasan en la calle. Vivimos una noche agitada. En un momento hasta interviene la policía. Pero la noche sigue.
Entonces, cuando el amanecer está amagando con manifestarse, ella decide irse. Mientras camina con la anfitriona hasta la reja para que le abra yo sigo un impulso y me paro, corro hasta su lado y me detengo, mirándola. Me mira. Nos miramos...
Un silencio breve.
Y la abrazo. La quiero despedir. La aprecio, y la abrazo. Le digo esto. "Te quiero". Ella lo recibe bien, pero contesta "Sí, ya sé, soy como tu otra mitad", con un tono de voz que denota que está intentando adivinar qué siento por ella, tal vez parodiando el in lak'ech que alguna vez seguramente le dije. Pero yo no me siento así; y la corrijo, le digo: "No... Yo soy entero en mi mismo, como vos, como todos. Pero te quiero, por eso te abrazo."
No entiendo por qué mi Subconsciente sigue tirándome la posta.
miércoles, 5 de mayo de 2010
Síndrome del astrólogo antiguo que entró en un vórtex temporal y viajó al futuro
Lo padezco. Síndrome que acabo de nombrar pero que conozco hace largo rato ya. Es tedioso.
Cada vez que me encuentro caminando por las calles de la ciudad de noche y una luz blanca me llega por el borde superior del ojo, filtrándose por mis cejas y pestañas, miro para arriba buscando la Luna y... ¡es un maldito reflector alumbrando un cartel publicitario!
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